
De los estudios de mercado pasé al mundo de la joyería artística, y desde entonces no he parado de mezclar color, resina y plata para crear pequeñas obras que se llevan puestas.
Diseño joyas como quien cuenta historias: con chispa, emoción y mucha personalidad.
En los talleres creamos piezas como símbolo de auto-expresión. Además de compartir agradables momentos que recordar.