
Laia d’Auverney dibuja desde siempre. La tinta, la acuarela y los rotuladores son su terreno natural: líneas expresivas, personajes con aire fantástico y una atmósfera que mezcla lo narrativo con lo simbólico.
Ha trabajado en videojuegos y cómics, donde desarrolló su mirada visual y gusto por contar historias con imágenes. Tras una pausa en la vida corporativa, ahora, desde Barcelona, está volviendo a conectar con el dibujo desde un lugar más libre, más personal y más disfrutable.