
Nacido en 1985 en Abarán, Murcia, pequeño pueblo de entrada al Valle de Ricote, donde permaneció el linaje y la cultura árabe-española tras la expulsión musulmana, el artista español Bran Sólo se define como «Buena persona, pintor, ilustrador, diseñador, fotógrafo y a veces escritor, además de muchas otras cosas que nunca quise ser«.
Titulado en 2006 como Desarrollador de Aplicaciones Informáticas y Analista de Bases de Datos, trabajó durante siete años para el sector tecnológico público y privado.
En 2010 participó en el programa oficial de eventos paralelos de la bienal europea de arte contemporáneo Manifesta, en su octava edición, con una exposición en el espacio Casas Consistoriales de Mazarrón, Murcia.
En 2012 decidió abandonar su trabajo para dedicarse de lleno al dibujo y se matricula en la Escuela de Arte de Murcia, dejando atrás familia, pareja y hogar y se traslada en solitario a un estudio en la ciudad de Murcia.
En esta época (2012-2014) coincide y aprende de profesores como Pedro Ayala Martí y Pepe Cuervo, y comparte formación con compañeros como Daniel El Dibujo.
Es en la misma escuela donde descubre que una afección en la vista condiciona su percepción desde la infancia. Una lesión macular, formada por cicatrices en la zona central de la retina, distorsiona las imágenes de una manera que describe como «caleidoscópica«, multiplicando con nitidez las imágenes con alto contraste o luminosidad. De esta manera, descubre que no puede encontrar con seguridad la línea que separa un plano claro de uno oscuro, confunde el volumen con el vacío, lo positivo con lo negativo y, salvo en circunstancias lumínicas concretas, percibe todos los objetos multiplicados hasta en ocho o diez copias, especialmente aquellos que son luminosos, dificultando este hecho la visualización de pantallas y proyecciones así como de elementos que emiten o reflejan luz. Esta condición, que obliga al cerebro a interpretar muy subjetivamente la realidad, le confiere una «visión única» que, sostiene con humor: «es la cualidad más importante que debe tener un artista».
Crecer y aprender a interpretar la realidad con una retinopatía serosa central, además de un grado elevado de dificultad visual por cataratas, le hace crecer con unos parámetros diferentes, no pudiendo por ejemplo distinguir rostros fácilmente, o percibir su entorno de una manera estable y reglada.
Finaliza en 2014 sus estudios y es titulado en Artes Plásticas y Diseño en Ilustración, presentando en su proyecto final el Tarot de Laguna, por el que es calificado con la máxima puntuación del tribunal que le concede una beca Erasmus que le lleva a Oporto.
Tras su estancia en la ciudad portuguesa, de la mano de Inés Oliveira y en compañía de Daniel El Dibujo, ya inseparable compañero, ambos se trasladan a Madrid donde inician su carrera artística oficialmente.
En Madrid expondrá en pequeñas salas y locales de ocio, organizará eventos y exposiciones colectivas e imparte talleres de manualidades con los que se da a conocer.
Tras un año, Bran decide mudarse en 2015 a Barcelona donde continúa su trabajo en un entorno que para él resultaba más acogedor, cálido y mediterráneo.
En el mismo año inaugura su primera exposición en solitario: «Perfume de flor de cuchillo», en Kipfer&Lover, Málaga, que resulta vendida al completo en pocos días.
A partir de ese momento, su carrera avanza exponencialmente y en poco tiempo consigue mostrar su obra en el Museo Carmen Thyssen de Málaga, en la feria ESTAMPA de Madrid, en la feria FLECHA de la misma ciudad, así como en otros espacios como Échale Guindas, Matraca Gallery, VillaPuchero Factory, Factoría de Arte y Desarrollo, Swinton & Grant, The Folio Club, Nigredo Espacio, Cutto Espacio Cultural, LA FEDERICA, Canal Gallery, Patrick Bartoli en Marsella, Afnakafna gallery y Freeda gallery en Roma. Woodland Pattern Book Center en Milwaukee, El Gallinero, Vergel Espacio, o el Hotel Gaythering de Miami Beach en Florida.
Además, colabora con editores que exponen su obra en edición seriada en el MACBA y CCCB de Barcelona, CAIXA Forum Madrid y en el Centre Pompidou de Málaga, así como en la Feria de Arte ARCO 2018 (Stand de Llibreria Laie) y así consigue hacerse un hueco en tiendas especializadas y galerías de arte dentro y fuera de España.
Regresa a Murcia en 2016, buscando el hogar que anhela imposible, y se establece primero en el pequeño municipio de Ceutí, en una casa-taller que le cede su antiguo profesor, Pedro Ayala, posibilitando la continuidad de su carrera como artista.
En 2018 edita para la venta el Tarot de Laguna, un trabajo de investigación y desarrollo personal basado en los fundamentos del psicoanálisis y que se encuentra en este momento en su tercera edición.
Posteriormente (2022), cuando su labor como artista ya es reconocida internacionalmente, se muda al entorno del Mar Menor, laguna salada de los veranos de su infancia, donde reside actualmente.
Es en este año cuando se somete a dos operaciones para implantar sendas lentes artificiales que reemplazan su cristalino ocular, permitiéndole ahora percibir colores y detalles nunca vistos.
“Es ridículo y mundano pero en esos días descubrí que el color más bonito de todos es el azul del gas de la cocina ardiendo brillante y limpio. Antes de eso para mí el azul era lo que para vosotros era verde, o el mar, que era una mancha contínua sin detalles, ahora tenía brillos, reflejos, movimiento en la distancia”.
Esto reafirma su obsesión por el mar y su color, y mejora en cierto grado su visión.
Sin embargo, quizás por haberse desarrollado en su niñez con esta característica, la habilidad para distinguir personas o contrastes entre lo positivo y lo negativo (el cielo y el suelo, por ejemplo), no mejora y resulta ser parte de una condición cognitiva propia adquirida que le acompaña siempre.
Ahora, y cada año desde 2017 realiza exposiciones en el Hotel Gaythering de Miami Beach, Florida, con motivo de la semana del arte ARTBASEL MIAMI, así como en el LGBT PRIDE de Provincetown en Massachussets, como parte de una agenda de ferias para la visibilidad de los artistas QUEER que se celebra en EE.UU. bajo la gestión del artista cubano-estadounidense Alexander Guerra.
En la actualidad, trabaja en su estudio e investiga sobre la relación entre ciencia y arte, que afirma: «me resultan inseparables», además de interesarse por el estudio gráfico de temas como la masculinidad frustrada, el miedo y las emociones humanas, el amor, el desamor y la ceguera.