
Alba Marín es artista multidisciplinaria, especializada en joyería contemporánea y el esmalte al fuego. Su trabajo se sostiene en la experimentación con el fuego, el color y el metal como territorios de libertad, donde el gesto, la materia y el proceso dialogan sin jerarquías. El esmalte no es un final, sino un campo de pruebas: un lugar donde conviven control y accidente, decisión y respuesta física del material.
Su práctica artística se desarrolla entre Barcelona y México, no como oposición ni como relato de contrastes, sino como continudad vital y profesional. Son contextos que alimentan una misma manera de trabajar: directa, atenta y profundamente conectada con los ritmos del hacer manual. El fuego es el mismo en todas partes, lo que cambia es la manera de escucharlo.
Con formación artística en joyeria contemporánea y esmalte al fuego, Alba incorpora también una base científica que atraviesa tanto su práctica como la manera de enseñar. La observación, la formulación de hipótesis, el ensayo y el error, la lectura de resultados y la repetición consciente forman parte de su método de trabajo. Esta mirada analítica convive con la intuición y el gesto, generando piezas y procesos donde el rigor y la libertad no se autoexcluyen, sino que se necesitan.
Los workshops de esmalte al fuego que imparte son espacios de trabajo intenso, pensados para comprender el material desde dentro. Se trabaja con un soplete, explorando técnicas como la media cocción, los cráteres, la acumulación de capas y la construcción de volumen a partir del color. El focos no está en producir piezas “correctas”, sino en entender qué pasa cuando el metal, el esmalte y el fuego entran en relación.
La docencia es para Alba una extensión natural de su práctica artística. Compartir procesos, generar contextos de concentración y acompañar a cada participante en el desarrollo de su propio lenguaje forma parte del nucleo de su trabajo. Los workshops no buscan uniformidad ni resultados previsibles: son una invitación a experimentar, a observar y a confiar en el proceso.
Un espacio para aprender desde el hacer, a pensar con las manos y a entender el esmalte como lo que es: materia viva, exigente y profundamente reveladora.